Contaminación de carne y espíritu

Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios. 2 Corintios 7:1.

(( Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas )) Aquí Pablo se está dirigiendo a los Corintios, expresándoles que tienen una promesa ¿que significa esa promesa? la promesa de la salvación y vida eterna (1 Pedro 1:4). Nota: esa promesa la recibe la persona que acepta en su corazón a Jesucristo como su único salvador.

(( Limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu )) Podemos conocer a través de estas palabras, que nuestra carne (cuerpo) y espíritu se pueden contaminar. La palabra (contaminar) significa: manchar, ensuciar, corromper. ¿Cómo podemos contaminarnos? cuando cometemos algún tipo de pecado, principalmente el de fornicación (1 Corintios 6:18). Cuando una persona cae en una contaminación (pecado) está propenso a que un espíritu inmundo (demonio) lo cautive, producto de ese pecado, de esa contaminación. La contaminación se produce primero, en la carne, y segundo, se liga al espíritu de la persona. La contaminación, le abre puertas a los demonios ¿por qué? porque se está desobedeciendo un mandato de Dios, y al mismo tiempo se está haciendo las obras que se relacionan a las tinieblas.

Ejemplo:

Entonces les dije: Cada uno eche de sí las abominaciones de delante de sus ojos, y no os contaminéis con los ídolos de Egipto. Yo soy Jehová vuestro Dios. Ezequiel 20:7.

Las acciones que van contrarias a lo establecido por Dios, en sus mandamientos, producen contaminación en el hombre, y producen cautividad de las tinieblas. Un ejemplo de un pecado, es la idolatría, la cual produce en la persona que la practica, contaminación de carne y espíritu.

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