Un llamamiento santo


Quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos. 2 Timoteo 1:9 RVR60.

<< Quien nos salvó >> La salvación procede de Dios, sólo a través de su Hijo Jesucristo (Juan 17:3).


<< Y llamó con llamamiento santo >> Aquí conocemos, que el que llama  al hombre para salvación, es el Padre, Dios, y su llamado principal, es la santidad (1 Pedro 1:16), como Dios es santo, así el hombre tiene que vivir una vida apartada de toda pecaminosidad, fortaleciéndose en la palabra y en la oración, con un corazón arrepentido.

<< No conforme a nuestras obras >> Cuando Dios llama a un hombre, no lo llama por sus obras, o por las muchas acciones, o penitencia que halla hecho, lo llama por que ha tenido de él misericordia (Ro.9:15).

<< Sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús >> Dios llama al hombre, conforme a su propósito. La palabra (Propósito) significa: Voluntad, designio, intención, consentimiento. El llamamiento de Dios, es para que conforme a su voluntad, a su designio, a su intención, a su consentimiento, el hombre viva una vida en santidad, para que pueda tener una relación de intimidad para con Él. Por consiguiente, el propósito de Dios, se reveló por su gracia (Misericordia, favor), la cual fue manifestada en Jesucristo, para salvación del hombre.

<< Antes de los tiempos de los siglos >> El llamamiento de Dios para con el hombre, fue planificado, antes de la creación del mundo. Por tanto, Dios llama al hombre al arrepentimiento, para que sean borrados sus pecados (Hechos 3:19).

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