El afán y la ansiedad del mundo

EN EL TIEMPO QUE VIVIMOS HOY, LAS PERSONAS SE TURBAN Y PIERDEN EL RUMBO POR  LOS AFANES DE ESTE MUNDO,  Y SE OLVIDAN DE  LO PRINCIPAL, QUE ES BUSCAR A DIOS. 

Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Lucas 10:41 RVR60.


<< Respondiendo Jesús >> La respuesta de Jesús, era porque Marta le había expresado, que sino se daba cuenta, que su hermana María estaba sentada y no le estaba ayudando en los quehaceres del hogar (Lc.10:39).

<< Marta, Marta >>  Jesucristo, le está dando ha conocer a Marta, las razones, que ella no conoce, las cuales la están llevando a los afanes.

<< Afanada y turbada estás con muchas cosas >> La palabra (Afán) se relaciona a la expresión (Distracción, preocupación). Significa, que el afán, la ansiedad, la turbación, llegan a las personas, cuando viven una vida de distracción, desviándose del camino que le comunica con Dios ( Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres... ). Cuando el hombre vive pendiente solamente de su trabajo, de las deudas, de lo que va a comer, de lo que va a vestir, de lo que va ha ganar en un negocio, del juego de fútbol. Ahora en cuanto a las mujeres, cuando se enfocan solamente en lo quehaceres del hogar, las modas, las novelas, el chisme, y los anhelos del mundo, tanto, el hombre como la mujer, cuando están pendientes de cosas secundarias, ahí entra en escena la distracción, cuando llega la distracción, llega el afán, llega la turbación, porque no están enfocados en Dios, y no le están dando el primer lugar en sus vidas. Notas: Cuando llegó Jesús al hogar de Marta, la que le prestó atención fue María para oír su palabra, María eligió la buena parte (Lc.10:42). Marta, representa las personas que viven afanadas y turbadas, porque no se detienen a reflexionar, y a conocer, que hay una prioridad, la cual está primero ante que todo, esta prioridad, es la de conocer a Dios, es la de darle el primer lugar a Dios, las demás cosas son secundarias. Hay personas que tienen que organizar su horario, tienen que sacar el tiempo de Dios primero y después las demás cosas.

Cuando no estamos conectados con Dios, estamos propenso a caer en los afanes, en las preocupaciones, porque estas cargas sólo se depositan en Jesucristo. Todo va a depender, de que lugar tiene Dios en nuestra vida. 


Reflexión:

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Filipenses 4:6-7.


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